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Core Themes

Core Theme #1: The Assemblies of God should be a network of fully empowered Pentecostal churches that multiply themselves through church planting.

Core Theme #2: The Fellowship should give emphasis and priority to the call of God and effective ministry in the credentialing process.

Core Theme #3: The Fellowship's organizational structure should be aligned around mission and ministry to serve our ministers and empower the local church.


Hablé al presbiterio ejecutivo, y dije: “Hagamos un sincero examen. Pongamos todo sobre la mesa, excepto nuestra doctrina. Y preguntémonos si hay maneras en que con mayor efectividad podamos alcanzar a nuestra cultura que cambia vertiginosamente.” Esta es la base de la visión para la transformación.

Conversación con el superintendente general Thomas E. Trask, acerca de la Visión para la Transformación y el futuro de las Asambleas de Dios.
¿A dónde dirige el Espíritu a las Asambleas de Dios?

Q: ¿Qué es la Visión para la Transformación?

TRASK: Hace un año, hablé al presbiterio ejecutivo, y dije: “Hagamos un sincero examen. Pongamos todo sobre la mesa, excepto nuestra doctrina. Y preguntémonos si hay maneras en que con mayor efectividad podamos alcanzar a nuestra cultura que cambia vertiginosamente.” Esta es la base de la visión para la transformación. Es un examen exhaustivo de nuestra estructura, nuestra operación, y nuestro alcance. Sin embargo, no es una reevaluación de nuestra doctrina, a la que nuestra iglesia se ha mantenido fiel durante 89 años.

Mediante el proceso de la Visión para la Transformación, estamos preguntando a la hermandad acerca de la guía del Espíritu respecto de ella misma. En los años noventa, las Asambleas de Dios fue el tercer grupo religioso en los Estados Unidos que experimentó más rápido crecimiento. El crecimiento en otros países ha sido aun más extraordinario. Pero no podemos sentirnos satisfechos con los éxitos del pasado. A quien mucho se le da, también mucho se le demanda. Verdaderamente Dios ha bendecido a esta fraternidad, pero no podemos quedarnos dónde estamos. Millones todavía no conocen a Cristo como Salvador.


Q: ¿Cuál es la diferencia entre Visión para la Transformación y Década de la Cosecha?

TRASK: La Década de la Cosecha fue un programa, un conjunto de metas que nuestra iglesia estableció en los años noventa. Las metas tenían relación con la plantación de iglesias, la formación de ministros, y otros. Las metas fueron buenas para nuestra fraternidad, pero no debemos dejarnos guiar por un programa, sino por el Espíritu. Nos engañamos si pensamos que la sola Visión para la Transformación puede cambiar el clima espiritual de esta iglesia. No puede suceder, ni tampoco lo hará. Cuatro palabras caracteriza lo que, según mi opinión, debe suceder: renovación, liberación, recursos, y realineación. Como asunto de primera importancia, debemos vivir una renovación, una nueva devoción por las cosas de Dios: oración, evangelismo, discipulado, misiones, y más.

Nuestro mensaje nunca cambiará, pero debemos buscar métodos más efectivos para la propagación del mensaje. Es este el momento en que surge la Visión para la Transformación. Pido a Dios que esta iniciativa ayude a las Asambleas de Dios a desarrollar una visión renovada con el fin de alcanzar más personas para Cristo. Ese es el deseo de Dios para esta iglesia, que imitemos el ejemplo de la iglesia del Nuevo Testamento y que sintamos una mayor responsabilidad por nuestras comunidades.

Q: ¿Ha visto u oído algo que le indique que el Espíritu está dirigiendo el desarrollo de la Visión para la Transformación?

TRASK: Hemos tenido más de 250 reuniones en el país y hemos oído los comentarios de miles de ministros y líderes. Muchos han dicho que el apoyo de ellos aumentaría la efectividad de las iglesias locales y de la oficina nacional. En estas reuniones tuvimos maravillosos momentos de oración y de búsqueda de la voluntad de Dios. Pudimos sentir la presencia y la dirección de Dios.

Creo que Dios también se complace de nuestro renovado enfoque en la iglesia local. Sería fácil seguir el sendero que recorrieron otros y convertirnos en una denominación jerárquica. Pero debemos reconocer que una de las razones de que Dios ha bendecido esta fraternidad es porque ha dado prioridad al servicio a la iglesia local.

Una de las fortalezas de las Asambleas de Dios es que somos un movimiento autóctono. No se puede realizar cambios significativos a menos que se apruebe por el voto del Concilio General y de quienes representan a las iglesias. Es bueno saber que el Espíritu dirige a esta fraternidad y que habla al corazón de quienes forman parte del Concilio General.

Q: ¿Hay algún fundamento bíblico de la Visión para la Transformación?

TRASK: En Proverbios 29:18, leemos: “Sin profecía el pueblo se desenfrena.” La Nueva Versión Internacional lee: “Donde no hay visión, el pueblo se extravía.” Nuestra meta debe ser nada menos que descubrir la visión de Dios para esta iglesia y cumplir su voluntad. Esto mayormente se realiza cuando conformamos nuestra vida y nuestro ministerio al patrón que estableció la iglesia del Nuevo Testamento—que se caracterizó por el amor a la palabra de Dios, la unidad, la oración, el sacrificio, y el evangelismo. Se amaban unos a otros. Vendían sus posesiones y distribuían la ganancia entre los que tenían necesidad. Ellos amaban al Señor y a los discípulos de Cristo. Amaban a los perdidos y dedicaban su vida al evangelismo personal.

Pido a Dios que la Visión para la Transformación nos ayude a agudizar nuestro enfoque y a eliminar lo que obstaculiza la visión e inhibe la devoción.

Sería más fácil pasar por alto la Visión para la Transformación. El cambio es doloroso, pero puede producir resultados que beneficien el reino de Dios.


Q: ¿Por qué se lanzó la Visión para la Transformación? ¿Debido a una preocupación por la supervivencia de la fraternidad o por un sentimiento de urgencia de alcanzar para Cristo a una cultura que vive constante cambio?

TRASK: Las Asambleas de Dios existirán hasta que el Señor regrese. Ese no es el asunto en cuestión. El asunto es si existirá para el propósito que Dios la levantó. Muchas denominaciones se han apartado de su propósito original. Esta iglesia, investida de poder por el Espíritu Santo, nació para proclamar el mensaje de Cristo a un mundo sin esperanza. Si nos dedicamos a levantar una organización o fraternidad, corremos el riesgo de desviarnos de nuestra misión y convertirnos en elitistas. En primer lugar, debemos comprometernos a ver vidas transformadas y el reino de Dios en nuestro medio. Estoy convencido de que si centramos nuestra atención en la edificación del reino de Dios, Él se ocupará de las Asambleas de Dios.

Dios ha dado a esta iglesia extraordinarios talentos, facilidades, recursos financieros y más, pero si estos dones no se usan para alcanzar a los perdidos para Cristo, no tenemos razón de existir.

Q: Una vez que finalice el proceso de la Visión para la Transformación, ¿cómo veremos a las Asambleas de Dios?

TRASK: Creo que eliminaremos algunos escollos y obstáculos que entorpecen nuestro avance en el sendero que nos conduce al cumplimiento de nuestra misión. También habrá un compromiso renovado con nuestros valores y nuestra visión fundamental. En mi oración pido que muchos puedan articular nuestra misión con facilidad y que comiencen a buscar la dirección del Espíritu con el fin de aplicar nuevos métodos para el cumplimiento de la misión.

Además, pido a Dios que nuestra oficina nacional encuentre maneras de hacer posible la efectiva realización de los ministerios de la iglesia y crear una sinergia entre la iglesia local y el distrito y las oficinas nacionales.

Estamos presenciando un maravilloso ministerio en las iglesias locales, los distritos, y las oficinas nacionales, pero sin extravagancias debemos continuar nuestra búsqueda de la excelencia del reino de Dios.

Q: ¿Qué cambios puede experimentar la organización durante este proceso?

TRASK: Las Asambleas de Dios cuentan con un ejército de maravillosos y dedicados ministros de Dios que, en términos claros, están más interesados en las relaciones que en la estructura organizacional. Quieren establecer relaciones con otros ministros que los desafíen en el plano espiritual y vocacional. Por eso es importante que notemos cómo nos desempeñamos a nivel nacional, de distrito, y de sección —incluidas las reuniones mensuales de sección, que en algunas áreas del país, y debido al acelerado ritmo de vida, han dejado de ser una prioridad. Debemos preguntarnos si hay mejores maneras de establecer relaciones. La sede nacional debe ser un centro de recursos que provea herramientas a nuestros ministros y los foros que fortalecerán el ministerio de cada uno.

Dios no levantó las Asambleas de Dios para que fuera una denominación, sino un movimiento. Nuestros precursores nunca consideraron que la iglesia se convirtiera en una denominación. Pero con el tiempo y el establecimiento de más normas, filosofías, y reglamentos, la fraternidad se podría convertir en una denominación. Sin querer, estas normas pueden distorsionar la visión y la devoción. Los reglamentos son necesarios, pero es importante que encontremos un equilibrio para que la obra avance. La iglesia es como un par de pulmones: se expande y es flexible. Las Asambleas de Dios debe continuar como una fraternidad; una fraternidad que cuenta con hombres y mujeres de visión y les da oportunidad de seguir la dirección del Espíritu.


Q: ¿Es posible que haya cambios en el proceso de otorgamiento de credenciales ministeriales?

TRASK: Sí, es completamente posible. George Bullard, afamado estudioso de la estructura denominacional, ha concluido que cuanto más se aleja de la iglesia local el sistema de obtención de credenciales, tanto menos ministros espera tener una iglesia como la nuestra. Necesitamos encontrar una manera de hacer posible que se realice el llamado de Dios en la vida de las personas. Si queremos alcanzar más personas para Cristo, necesitamos más hombres y mujeres que sirvan como pastores, misioneros, pastores asociados, evangelistas, y maestros. No somos nosotros quienes llamamos sino el Espíritu Santo. Jesús dijo a la Iglesia: “rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies” (Lucas 10:2). Nuestra responsabilidad es orar; la obra del Espíritu Santo es llamar. Pero debemos proveer oportunidades para que tanto hombres como mujeres obedezcan al llamado y debemos proveer el entrenamiento que necesitan para obrar con efectividad a favor del Reino.

Vivimos en un país con mucha diversidad; en los Estados Unidos viven personas de casi cada país del mundo. Necesitamos ser flexibles con quienes cruzan nuestras fronteras y que han recibido credenciales de las Asambleas de Dios en su país de origen. Debemos permitirles que ministren en nuestro país, sin comprometer las normas fundamentales. Creo que el Señor quiere que recibamos a nuestros hermanos y hermanas sin pedirles que inicien nuevamente el proceso de solicitud de credenciales.

Q: ¿Anticipa usted cambios en nuestro enfoque de la plantación de iglesias?

TRASK: Sí, los anticipo. La iglesia del Nuevo Testamento dio prioridad a la plantación de iglesias. Se reunían en las casas. Si nuestra meta es alcanzar a la población de este país, debemos plantar iglesias donde hay gente. Debemos hacer un esfuerzo serio y deliberado. Toda iglesia debe ser fundadora o colaboradora en la plantación de otras iglesias. Las maneras de hacerlo es fundar una iglesia o unirse a otras congregaciones para plantar una nueva iglesia o ayudar a revitalizar una que necesita ayuda.

Necesitamos enfatizar que esta iglesia no tolerará la actitud territorialista. Toda denominación que lo ha hecho, ha decaído en su ministerio. Históricamente las Asambleas de Dios comenzaron cuando Dios llamó a una comunidad de hombres y mujeres. No podemos permitir obstáculos que desanimen a los ministros y les impidan seguir la dirección del Espíritu.

Q: Puesto que se acerca el Concilio General en Washington, D.C., ¿tiene usted un mensaje que comunicar a los ministros?

TRASK: La totalidad de este asunto acerca de la Visión para la Transformación y resoluciones específicas se presentarán al Concilio General en Washington, D.C. Quisiera comprometer a esta iglesia a pedir a Dios que podamos ser sensibles al sentir de Cristo y que cumplamos la voluntad de Dios. Nuestro lema para la Visión para la Transformación es “Pray The Way” [Abrir camino con la oración]. Ayúdenos a orar. Debemos ser una iglesia que depende del Espíritu y que se deja guiar e impulsar por Él.

¿Cuál es la dirección que Dios está dando a las Asambleas de Dios? Confío que el Espíritu Santo hablará a nuestro corazón y guiará nuestros pasos como fraternidad. Hay otra pregunta que es igualmente importante: ¿qué dirección Dios está dando a mi vida y a la suya? Nuestra respuesta debiera ser que Dios nos dirija a una renovación espiritual y a una mayor intimidad con Él. Espero que el deseo de todos sea que recordemos este 50mo Concilio General como una magna reunión en que buscamos el rostro de Dios, escuchamos su voz, y obedecimos.

2005 Transformational Churches
2005 Transformational Churches. Watch videos presenting the exciting stories of the 2005 Transformational Churches. These fourteen churches were recognized at the 51st General Council in Denver, Colorado in August, 2005.

Download the Assemblies of God Fellowship Study by Barna Research
Many ag.org downloadable documents are available in PDF format. If you have problems downloading and opening our PDFs, you can get help here.

Click here to watch a streaming video of General Secretary Thomas E. Trask.

Calendar Highlights (All)
May 10: Pre-Pentecost Sunday Prayer Rallies
May 11: Mother's Day
May 11: Pentecost Sunday/World AG Fellowship Day of Prayer
May 18: Graduation Recognition Day
May 25: Aged Ministers Assistance Day
May 26: Memorial Day/AG Headquarters Closed

… if my people, who are called by my name, will humble themselves and pray and seek my face and turn from their wicked ways, then will I hear from heaven and will forgive their sin and heal their land.
- 2 Chronicles 7:14